porsche924rallye
  1982
 

 

 
Si a cualquier aficionado al deporte de las cuatro ruedas, y más en concreto al mundo de los rallyes, le preguntas por la época dorada de este deporte casi con total seguridad te contestará que la de los Grupo B. Y para referirnos a este año tenemos que pasar obligatoriamente por la definición de Grupo B.
 
En primer lugar hay que decir que para la temporada 1982 la F.I.A. había programado un cambio en las denominaciones de la categorías en que se enmarcarían los diferentes autos de rallyes; así pues, los grupos 1, 2, 3 y 4 convivirían con los novedosos grupo N (para coches de serie), grupo A (coches modificados) y los míticos grupo B. Una de las características de los Grupo B es que cualquier marca podía construir un coche de estas especificaciones aun cuando no lo tuviera dentro de su gama, bastaba con producir 200 unidades en doce meses para ser homologado como grupo B. Pero aún más permisiva era la reglamentación, ya que las llamadas evoluciones se homologaban con sólo 20 unidades construidas. Esto dará como resultado la libertad prácticamente total para los constructores a la hora de hacer coches de rallyes y seguir permitiendo una evolución continua e ilimitada (al menos eso se pensaba en estos momentos). Evocar aquella época nos trae recuerdos de la mano de los Audi Quattro, Renault Maxi 5 Turbo, Ford RS 200, Metro 6R4, Lancia Delta S4 o Peugeot 205 T16.
 
Pero los primero Grupo B no eran sino pequeñas evoluciones de los antiguos Grupo 4 y la primera carrera en la historia del automovilismo que albergará un lugar para estos vehículos será el Rallye de Montecarlo, y como ya era tradición (por cuarto año consecutivo) nos encontraremos entre los inscritos a esta carrera con Jürgen Barth y Roland Kussmaul dispuestos a emprender la que será su última aventura en rallyes a bordo de un Porsche 924. Por cierto, tal y como hemos indicado el coche estará encuadrado dentro del Grupo B y la ficha de homologación estuvo lista sólo unos días antes de la salida de la carrera, con el código B-203.
 
Así pues, el 16 de Enero se presentarán los 299 equipos inscritos dispuestos a batirse el cobre sobre una superficie inminentemente de asfalto, aunque con nieve y hielo en las cotas más elevadas. La carrera tendrá 32 especiales que aglutinara los 680 kilómetros contra el crono entre los 4.082 kilómetros totales. Y entre los 306 participantes inscritos el que más nos interesa es el dorsal número 25, un flamante Porsche 924 Carrera GTS, matrícula francesa 4171 SG 34, que luce espectacular los anagramas de su patrocinador principal, HUGO BOSS, sobre el rojo de su carrocería. Algo muy importante es que el coche irá calzado con neumáticos MICHELIN y no menos destacable es el hecho de que, como a buen piloto (pseudo) privado le correspondía tener un preparador muy afín a la marca, y este no pudo ser otro sino los Hermanos Almeras, luciendo incluso publicidad de EMINENCE en la carrocería del coche.
 
 
 
Ya desde los primeros tramos Barth daba muestras de que estaba dispuesto a poner toda la carne en el asador en esta su última participación en el Rallye de Montecarlo con un 924, marcando cronos muy destacables sobre un asfalto prácticamente seco en su totalidad sin dejarse amilanar por los habituales del campeonato.
 
Con esto, llegamos al viernes 22 de enero, último día del rallye, donde se está librando una feroz batalla, pero no en pos de la victoria absoluta en esta mítica cita del calendario… lo que se están jugando es el honor de ser el primero que inscriba su nombre como ganador dentro del Grupo B en la primera cita en que tuvieron cabida estos vehículos. Una sola marca acapara todas las posibilidades de tener ese honor, pero con dos modelos diferentes, ¿adivináis? Efectivamente, el Porsche 911 conducido por el especialista francés Jean-Pierre Ballet, copilotado por Tilber (copiloto habitual de Jacques Almeras) y el Porsche 924 de Jürgen Barth disputaran tramos tan míticos como el de Les Quatre Chamins o el Col du Corobin en busca de esa victoria.
 
Y finalmente, después de más de 4.000 kilómetros recorridos serán 46 exiguos segundos los que harían decantar la balanza del lado francés, otorgando la primera victoria dentro del Grupo B a Ballet y su Porsche 911 por delante de Barth y su Porsche 924. Y aunque esto pueda tener un sabor un tanto amargo para los amantes de los 924, tan feroz batalla les había llevado a ambos a conseguir un plaza entre los 10 primeros clasificados, pasando Barth a la historia como el único piloto capaz de puntuar (aunque fuera un solo punto) en el Campeonato del Mundo de Rallyes a bordo del Porsche 924.
 
No podía tener otro final, con sabor agridulce, entre luces y sombras, la epopeya del Porsche 924 en el mundo de los rallyes internacionales. Un coche capaz de imponerse en carreras internacionales, un coche que fue conducido por todo un campeón del mundo, un coche que se mostró fiable y rápido en manos privadas y al que, a cambio, no se le dio nunca la oportunidad que merecía.
 
Todavía tendremos una participación más a modo de despedida, será en el Rallye Boucles de Spa de 1982. Pese a tratarse ésta de una carrera de carácter internacional, puntuable para el europeo de la especialidad, por su característica configuración ha sido en multitud de ocasiones coto cerrado para los pilotos belgas; y aunque belga era el piloto que va a conducir el Porsche 924 no era su especialidad precisamente los rallyes. El personaje al que nos estamos refiriendo es de sobra conocido, Jackie Ickx, capaz de ganar carreras de Fómula 1 (donde cuenta con 8 victoria y dos subcampeonatos en esta disciplina, 1969 y 1970), pluricampeón en las 24 horas de Le Mans (un total de 6 victorias, en varias ocasiones con Porsche y en una de ellas, la del 77, con Barth como compañero de equipo ) o el Paris-Dakar en el año 1983. Por tanto, pese a no poder considerarse como un rallye-man, estaba claro que el 924 iba a contar con un piloto de primera fila.
 
Así pues, el 7 de Febrero se daría la salida a esta clásica y entre los protagonistas figuraba Ickx, a bordo del mismo Porsche 924 GTS (con look GTR) que el año anterior hizo utilizar Walter Röhrl, es decir, la unidad con matrícula S-EK 8747 (en la web oficial del piloto belga se asegura que se trataba de un 944). Para esta cita luce una llamativa decoración en azul que viene de la mano de su principal patrocinador, la tabaquera GITANES (con lo cual nos recuerda bastante a los 924 de Hoepfner y Trintignant en el Costa de Marfil). En lo referente al navegante también hay controversia, ya que se dice que el copiloto era J. Goossens, cuando en realidad el nombre que aparece junto al de Ickx en las puertas del auto es el de J. Igrec.
 
Sea como fuere, el dorsal número 4 en las puertas aseguraban al personal de que Ickx no iba a pasearse y quizás fue ese exceso de fogosidad el que le llevó a tener alguna que otra excursión fuera de la carretera (al menos eso dicen las imágenes en las que podemos ver el Porsche seriamente tocado y sin su defensa delantera) hasta que, finalmente, y una vez alcanzada la noche, tuvo que retirarse como consecuencia de una rotura en la bieleta de dirección de su Porsche. La carrera fue ganada por el Opel Ascona 400 de Guy Colsoul.
 

Y aquí acaba el periplo del Porsche 924 y su andadura por los rallyes.

 
  Jorge Pradas (2011)  
 
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